Todos los pensamiento y experiencias, cuentos de escalada e historias para dormir bien...guardados en este cajón

lunes, agosto 27, 2007

Camino de Santiago ( Etapa VI )

A las 6.00 de la mañana arriba.

Las camas fueron una delici...según mi espalda fueron buenos colchones.

En silencio y sin hacer mucho ruido empezamos el trasiego de idas y venidas, hasta que ya sacamos todos los bultos de la sala.

Cerramos la puerta y terminamos de hacer las alforjas en el descansillo de la escalera.

Dejamos a nuestros amigos de Torino descansando , según ellos, las horas en la que nosotras nos despertábamos estaban hechas para el último sueño.

Sobre las 7.30 de la mañana ya nos habíamos desayunado, y listas para salir fuera...

HorrooooOOoorr!!!!...

Esta lloviendo...evidentemente estaba aún oscuro, así que enganché el frontal en el cuadro de mi "torete" y empezamos la última etapa de nuestro viaje.

Última etapa...eso sonaba raro.

A veces a melancolía otras a brochazos de alegría.

A pesar de la lluvia y del xirimiri la no fué mal del todo y acabamos acostumbrandonos.

A media mañana había despejado completamente, curioso que a pesar de la que caía los peregrinos de a pie seguían su camino sin "importarles" demasiado.

Por el camino pudimos ver a una familia, lo curioso de esto es que el chico llevaba a su bebé que no superaría los dos años de edad, colgado en la parte delantera de su cuerpo.

El niño, miraba sonriente el camino y su sonrisa al igual que su cara eran como el sol de la mañana...me impactó su cabello rubio platino , sus ojos azules y sus coloretes muy muy rojos.

Mientras avanzaban los kilómetros, decidimos retratar los hitos de nuestros "kilómetros" particulares...así qeu aquí quedó eso.

Durante la ruta matinal pude comprobar por comentarios la envidia que despertaban nuestras bicis por parte de los peregrinos de a pié.

También nuestra alegría aumentaba proporcionalmente a la vez que disminuía las distancias kilométricas.

Nos encontramos lugareños paseando por el camino, vaqueros, señoras…curas.

En uno de aquellos kilómetros, pudimos apreciar que había una abuelita caminando lentamente por el camino…era estrecho, así que pasamos con cuidado.

Cuando miré para atrás para ver su cara, tenía el temple serio y la mirada perdida en algún lugar de su pasado.

Lol.V. pasaba justo en ese momento a su lado y dijo:

-Buenos días ¡!!! Venga, ánimo que ya la queda poco para Santiago.

A esto, la cara de la abuela se iluminó y salió una gran sonrisa de su cara. Fue muy buena la ocurrencia, creo que la alegramos el día.

Antes de llegar a la zona industrial donde está ubicado TV Galicia , dejamos las bicis y nos echamos la siesta en un prado junto el camino.

Ahí empezaron a pasar todos los ciclistas que antes habíamos adelantado…

-Estáis fuertes chicas!!! Cómo le dais he???

Serían las cinco de la tarde cuando continuamos.

En el inicio de la cuesta al monte del Gozo mi alegría no pudo contenerse y no pude dejar de cantar, curiosamente una canción muy famosa de las típicas de misa.

Yo tengo un gooooozo en el almaaaa, grande!!!!...Gooooozo en el almaaaaaa, grande!!!! Gooooozo en el almaaaaaa de mi ser, alegría gloria a Dios…!!!!!

Cansadas, pudimos comprobar desde el monumente a J.P II, que Santiago quedaba a tiro de piedra.

Ese día aún le quedaban muchas horas.

El acceso a Santiago un poco lioso, por no decir que nos perdimos y nos metimos directamente al recinto del INMENSO recinto del conjunto de albergues del monte.

Nada más poner la rueda en Santiago, Información turística.

Había que despabilar si queríamos saber cómo hacer el viaje de retorno.

No habíamos previsto nada, pues no tenía claro ni cuando ni dónde acabaríamos.

Según la chica, las opciones eran:

-Enviar las bicis desmontadas por mensajería y volver en tren, bus o avión.

-Volver en tren, aunque estábamos obligadas a comprar billete de coche cama.

-Volver en autobús con las bicis, permitían 4 bicis por trayecto y viaje.

Optamos por la tercera, pero teníamos que ir a la estación de autobuses a ver qué disponibilidad había.

También nos informamos de los albergues, aquí se cobraba. Cuanto más cerca del centro, más barato pero menos plazas.

En la estación nos dijeron que había dos plazas libres para la salida de las 21.30 de ese día…y si no, pues al día siguiente a las 14.30.

Calculando tiempos y sopesando cosas, decidimos salir aquella misma noche.

Nos quedaban dos horas para ir a la catedral, conseguir la compostelana y darnos ese homenaje con ribeiro.

Llegamos a la Plaza del Obradoiro, grandioso??? Si, pero más bien…esperado.

Lo impresionante fue que por una vez en mi vida, había visto Santiago despejado y con sol.

La gente iba y venía por las calles, se mezclaban con peregrinos a pie y en bici.

Gente ofreciendo alojamiento a los peregrinos, turistas…muchos turistas.

Después de visitar la catedral, fuimos a buscar la oficina del peregrino.

Lol subió con la documentación y los carnets, pero al poco volvió a bajar.

-Estoy indignadísima!!!!...cómo es posible que después de los kilómetros que nos hemos chupado y de lo cansadas de estamos tengamos que esperar una cola de dos horas para conseguir un dichoso papel…???? No me explico cómo pueden permitir estas cosas…no me explico…me niego, me niego.

Así que con la indignación, nos fuimos a un bar típico cerca de aquella calle a calmar los ánimos y a brindar por la meta conseguida.

Allí volaron los platos…y las copas de vino ribeiro…pulpo, chirlas…mejillones, mis preferidas.

Ya descansadas y más relajadas…con el estómago lleno, ya uno piensa mejor…decidimos volver a la estación de autobuses.

Llegaba la hora de partir…Madrid, querido Madrid.

Así que por si acaso, nos asomamos por la oficina del peregrino…y curiosamente….no había nadie esperando, la cola había desaparecido.

Así que atamos las bicis y ya tranquilamente subimos a la planta superior a recibir nuestro “titulo oficial”.

En la estación, nos encontramos a otros peregrinos…sus caras, conocidas del viaje.

Nos saludamos, hablamos un rato…y preparamos los bultos.

Ya en el bus, a prepararse para dormir toda la noche…y todo el viaje.

A eso de las 6.00 de la mañana llegamos a la estación su de autobuses y las dos peregrinas se despidieron dándose un fuerte y merecido abrazo.

Me encantó este viaje…a pesar de los inconvenientes del momento y de las circunstancias particulares de cada una.

Me encantó que vinieras, que salieras un poco de lo cotidiano de las rocas y que quisieras compartir conmigo antes de que te fueras por mucho tiempo de esta ciudad a la que tanto quiero.

Las experiencias contigo en este camino tan particular harán que a parte de apreciarte como escaladora de roca , te aprecie como escaladora de puertos…y ante todo , buena compañera y amiga.

Me ha sorprendido tu capacidad de resistencia y de regeneración por cada una de las duras etapas que pasamos juntas, he de confesarte que temía que abandonaras.

Gracias por compartir conmigo estos momentos.

Un abrazo, peregrina y amiga.

4 comentarios:

Lol V. Steiner dijo...

Ay! Lloro!
Y esta vez escribo en serio.
Para mi ha sido muy gordo este viaje, tanto que aún no lo he digerido, y no puedo hacer una crónica en serio.
Pero por supuesto, lo mejor del camino ha sido hacerlo contigo. De hecho, el camino daba igual, siempre que tuvieramos una meta y fueramos juntas.
(Espero que no aparezca el freeke porque me va a poner verde si me ve llorando a lágrima viva mirando la pantalla.)
Tenemos una cuenta pendiente, desde Roncesvalles. Hasta entonces, independientemente de lo cerca o lejos (geográficamente hablando) que estemos, seguiremos siendo buenas peregrinas y mejores amigas.
Otro abrazo.

Chinita dijo...

Lol...querida mía!!!!
Yo también lloro...en fins, que me ha dado la vena nostálgica...qué tendrá el camino....!!!!

Si claro que tenemos una cuenta pendiente...y antes de los 60...te imaginas??? otra vez, de viejecitas...em bici.
jajajajaj...

Pero como bien dices, claro que si, da igual lo lejos que estemos...seguiremos cultivando esta amistad, aún quedan muchas historias por compartir y muchas paredes catalanas por escalar...

Ya me pondrás al día guapa!!!!

bsts y buen viaje de ida.

Fer dijo...

Enhorabuena, campeonas. Me ha encantado ir siguiendo etapa a etapa.

Ahora toca dejar las bicis a un lado y volver a la roca a los encadenes y a por ese séptimo grado. ¿Ok?

Chinita dijo...

GRACIAS Fer.
Hablo por mí:

Lo cierto es que he dejado la bici pero sólo de momento....hasta que lleguen las próximas lluvias.

Lo de escalar, tengo que prepararme, pero si....antes de fin de año la meta es encadenarme algun séptimo pedricero.
no es de risa...sé y confío en que puedo hacerlo.
La verdad es que si entrenara lo justo sería lo suficiente para lograrlo.

Esto de escalar, según mi amigo Icoba, es bastante de psico y de motivación.

Después de mucho, vuelvo a retomar esa motivación...asíq ue seguro seguroq ue no se me escapa!!!!