Todos los pensamiento y experiencias, cuentos de escalada e historias para dormir bien...guardados en este cajón

miércoles, diciembre 06, 2006

En busca de los dioses

Aquí relato el último de los capítulos que faltaban a esta "Odisea Griega"...espero no liaros mucho, las siguientes fueron, Sterea Ellada, Ostkante VI, Südwestkante V...y al final este, En busca de los dioses.

Qué calentito dentro del saco...!!!! hace más frío que ayer y encima, como aún está amaneciendo parece que todo va más lento...qué pereza, y eso que puse mi móvil para que sonara a eso de las 6.00...pero, le di a "repetir"...volvió a sonar al rato, y mi dedo automáticamente "repitió" la operación y volví a quedarme "drogi"...hasta que noté que Juan se levantó y preguntó si no era muy tarde ya...no!!!, pensé para mí, son las 6.30 de la mañana y aún está amaneciendo.

Ya apurada porque todo el mundo estaba en marcha, a eso de las 7.15 ya estabamos todos subidos en la furgoneta y saliendo del pueblo por la E-92 en dirección a la morada de los dioses...el monte Olimpo. Acomodados todos en los asientos traseros, con la calefacción puesta, los abrigos por encima y con la fiabilidad de que conducían un gran equipo, David, Paco y Vlady...nos quedamos poco a poco dormidos...hasta llegar a Litohoro, pero os detallo lo que la mayoría nos perdimos por echarnos ese sueñecito.

Salimos de Meteora por la E-92 por la carretera que conduce Tricala con Larissa, allí nos desviamos por la E-65 hasta Elassona y dirección a Litohoro , la base del Parque Nacional del Monte Olimpo y donde empiezan la mayoría de las rutas que llevan a este Parque.

Paramos a desayunar y a comprar algo de provisiones, vimos que justo en la plaza del pueblo había un cartel donde indicaba "Monte Olimpo", por lo que todos dedujimos que debía de ser por ese camino el que nos condujera al monte Olimpo.... Vlady e Isaac, no estaban por la labor de hacerse la pateada y prefierieron probar suerte y buscar alguna escuela por la zona, que según Kostas, había alguna interesante...así que también nos acercamos a la Oficina de Información Turistica..pero no tenían más información que la que nos facilitó Kostas, así que decidieron buscar la escuela y escalar "a vista".

Emprendimos el camino asfaltado que bordea el cañón del río Enipeas , zona donde estaba la escuela de escalada, pasado el primer control de forestales y anotado que veníamos de España, llegamos hasta un mirador donde se veía el cañón y al fondo el pueblo de Litohoro.

Y aquí se separaban nuestros caminos por la jornada de hoy, repartidos las provisiones y material Vlady e Isaac, emprendieron su camino colina abajo por la senda marcada en busca de alguna pared para escalar.

El resto, seguimos por el camino asfaltado monte arriba,admirando el paisaje por la explosión de colores de las hayas, los robles y el pino negro...todo ese popurrí diluido por la niebla que a veces asomaba en alguna curva del camino.

LLegamos al fin, al final del camino asfaltado y el inicio de nuestra ruta, el refugio de Spilios Agapitos, a unos 1.100m de latitud, fuera de la furgoneta había 4ºC.

Emprendimos la marcha y seguíamos disfrutando del colorido del paisaje y el cambio de los estratos de la vegetación, de robles, hayas y pinos balcánicos negros a conníferas....las hojas caidas tapaban la senda, ibamos en fila india uno tras otro en amena charla y con buen ritmo, nos encontramos a poca gente sólo una pareja de Israelitas, unos excursionistas nordicos, un par de chicos que bajaban a trote y un excursionista solitario, todos bajando...sería que las 11.30 de la mañana cuandoo emprendimos la subida quzá no era buena hora para ascender un pico como el Olimpo.

Después de varias paradas técnicas, nos acercamos al segundo Refugio, Hristo Kakalos, el camino estaba nevado y debía de hacer frío , pero con la subida no notamos la sensación hasta que ya en la senda que conduce al acceso al refugio hicimos una parada para cambianos de muda ...y uffff...medudo!!!

Empezamos a buscar un sitio donde "refugiarnos" del frío , el aire, la llovizna, entrar en calor, comer algo y descansar...pero nada, estaba todo cerrado a cal y canto ni un techado , ni un misero hueco....mecachis, qué fríoooooo...!!!!

Decidimos pegarnos entre un murete de contención a media altura y una de las paredes del Refugio, comer algo rápido para coger fuerzas y bajar rápidamente porque las nubes que venían de la cumbre no eran de bienvenida que digamos.

Cuando terminamos de comer, empezaba a caer agua-nieve débilmente y hacía un aire que cortaba, recogimos y emprendimos la marcha volviendo por la senda por la que subimos. Habíamos estado a 2.100 m de altitud, dos horas empleadas para subir...pero no sabíamos que el refugio de Hristo Kakalos sólo abre Julio y Agosto.

Evidentemente desechamos la idea de llegar hasta la cumbre, las condiciones climáticas y las horas no eran propicias...en fin, será para otro viaje descubrir si en el Olimpo se encuentra la morada de todos los dioses.

En bajada, la lluvia,el suelo mojado las hojas como alfombra y las prisas por llegar a la furgoneta...Merche dió un grito, pisó algo...era una salamandra, preciosa salamandra...la observamos y esperamos a que se moviera...evidentemente que estaba tocada, le dió un pisotón...pero al final, se movía y no se la veía muy perjudicada... volvia a tener un aspecto normal y se iba, como se mueven las salamandras en la humedad , poco a poco.

LLegados al primer Refugio donde aparcamos la furgoneta me doy cuenta de que también se encuentra cerrado.(Sólo abren de Mayo a Octubre).Así que si nos hubiera pasado algo...no quiero ni pensarlo.

Fuimos al encuentro de Vlady e Isaac, llegamos un poco antes de la hora acordada...pero no estaban, los llamamos y nos dijeron que ya estaban en el pueblo, nos esperaban allí.

Sorprendidos bajamos con más curiosidad aún si cabe..., abajo hacía bueno para escalar, conociendolos y ya estaban en el pueblo, curioso.

Llegamos a la plaza del pueblo y entramos al bar que nos habían indicado...estaban de homenaje!!!Con su menú, su cervecita, café, "charla" con los viejos del pueblo...sólo faltaba el puro.

Lo que les sucedió fué que bajando el sendero marcado, no encontraron nada para escalar...bajaron y bajaron ...encontraron una vía para empotrar friends, pero tampoco disfrutaron del todo y siguieron bajando por el cañon hasta que de pronto....se toparon con el pueblo, así que decidieron no moverse de ahí y comer bien hasta nuestro regreso.

Después de tomar todos unos chocolates calientes, de perdidos al río, e intercambiar nuestras aventuras, emprendimos el camino hacia Meteora.

Llegamos a tiempo para darnos una ducha e ir a eso de las 10.00 a un restaurante llamado Dionisios, recomendado por Kostas...pensamos que sería una buena hora, pero se ve que era tarde puesto que queriamos cenar lo más típico del lugar, musaka, y no quedaba!!!

Pero con buena compañía, vino de retsina y las ganas de disfrutar de esta última noche en Meteora hizo que la cena fuera un exito.

Y ahí nos fuimos todos a dormir, unos apenados porque las vacaciones se terminaban, otros contentos porque volverían a estar más cerca de esa persona especial, otros inquietos por el vuelo...el caso es que el viaje de vuelta se hizo muy pesado,más aún haciendo escala...y durmiendo la noche anterior en el suelo de la antesala de la Capilla del aeropuerto de Atenas, con el cuerpo como un ocho de tantas horas sentados y mal dormidos llegamos a las 13,00 horas a Barajas y habíamos salido a las 6.30 de la mañana de Atenas...aunque , mereció la pena.

Ahora, después del tiempo transcurrido y al cobijo de el calor de mi gente...ya estamos en Diciembre, pienso en la experiencia.

Lo vivido en este viaje, no solo por las personas que fueron, no será posible volver a vivirlo, reunir a tantos para realizar otro viaje tan completo y que salga tan bien...da igual el destino, Sudáfrica, como lo soñamos dos, Turquía, como descartamos más tarde...fué el ambiente , las ganas de conocer y de saber ,convivir unos con otros y caminar todos hacia una misma cumbre...en este grupo tan singular y atípico como decía Kostas.

Es la fé en los demás, la confianza y las ganas de disfrutar lo que hizo que esta Gran Aventura Helénica saliera bien...evidentemente que cada momento es irrepetible, creo siempre quedará el recuerdo de Meteora en nuestras mentes....por lo menos en la mía quedó.

1 comentario:

aprendiz dijo...

kuando miras hacia atrás te das kuenta ke eso fué felicidad...
Para mi lo fué;-)
kizá kuando los vives no te das tanta kuenta,pero kreo ke estoy aprendiendo y kada vez soy más consciente para aprovechar esos instantes de felicidad "in situ"...porke luego pasan y sólo nos keda el rekuerdo,ke no es poko;-)
Si!irrepetibles y por eso hay ke acertar,vendrán o habrá ke buscar otros muchos...
Besos desde Almería...