El viejo cajón del fondo

Todos los pensamiento y experiencias, cuentos de escalada e historias para dormir bien...guardados en este cajón

viernes, mayo 23, 2008

no sé lo que quiero

Intento buscar en lo más profundo de mis deseos y sólo encuentro contradicción.

Analizando, como siempre analizo…me doy cuenta de la situación.

Intento trocear mis pensamientos para desgranarlos uno a uno y así poder encontrar ese alfiler en el pajar.

Dentro de poco, muy poco…poco más de un mes cumpliré 34.

No es una cifra que me asuste, pasado la barrera de lo 30, los números correlativos se hacen menos cuesta arriba y parece que son naturales…claro hasta que lleguen los 40.

Pero eso ya es otro cantar.

Digo 34, porque los 33 ya está tocando su fin.

Siento como que la vida pasa muy deprisa, las cosas o las perspectivas no fueron como esperaba…no por nada, simplemente esperaba más frutos de este año. Pero es lo que hay y es lo vivido…que no es poco ni escaso, simplemente es.

Quizá con el tiempo…el tiempo va cada vez más despacio o más deprisa…y tengo la sensación de no marcar el minuto, de que las cosas pasan sin haberlas vivido sin haberlas sentido…tengo la sensación de haberme perdido parte de esta historia, la de mi vida.

Tengo la sensación de que se me escapa sin que yo pueda hacer nada por remediarlo.

Quizá sea una sensación que sólo yo tengo…o quizá esto sea normal en esta época.

Esta la que viven la mayoría de las mujeres “solteras” en estas edades.El reloj biológico está llamando a mi puerta.

Quiero ser madre.

Pero no sé si sería buena idea en estas circunstancias ni en estos momentos.

Laboralmente estoy en uno de mis mejores momentos. No me gustaría que esto se cortara ni que nada interfiriera en mis proyectos de aquí a tres años, que es cuando según mi agenda todos los proyectos en los que trabajo terminarían de tomar forma para convertirse en algo palpable.

Esta circunstancia es , por ahora algo más fuerte que ese deseo de dedicarme a otros menesteres…como la de “abandonarme” a formar una familia.

Por otra parte pienso que los 34+3 suman 37, una edad impensable…37, rozando los 40.

También quiero hacer muchas cosas de aquí a tres años.

Volver a Laos, ir a Australia…ir a América.

Me doy cuenta de que reinvertir en una vivienda es lo peor que podría haber hecho.

Me tiene de manos atadas no me permite actuar con libertad ,me condiciona en mis proyectos…, necesito liberarme pero por otro lado, necesito mi espacio…sentir que tengo un refugio donde siempre volver, aunque no sea el sitio más maravilloso del mundo, aunque esté inacabada…aunque esté vacía.

Sentir que puedo llegar y llenar ese hueco…hacerlo acogedor.

Después de compartir piso una larga temporada estuve tentada a hacerlo para “liberarme” un poco…pero demasiados contras, así que opté por compartir con mi actual pareja.

A veces pienso que el cambio no es compensable, cuando soy egoísta.

Otras pienso que bien merece el esfuerzo…pero el caso es que sigo intentando que mi economía se ponga en pié…resulta una tarea difícil.

A veces me gustaría dar un borrón y cuenta nueva…pero otras, llegados hasta aquí…pienso si podré seguir un poco más adelante…

Hasta los 37 a ver, a ver si esta situación mejora…a ver qué será de mi vida entonces.

Aunque no me gusta esperar, como decía, a que nadie me traiga flores…no sé si la espera dará sus frutos ( suelo ser bastante negativa en ese sentido) y ver si con el tiempo las cosas saldrán por sí solas….

Ahora sólo pienso y pienso…y sólo pienso en que ya lo pensaré mañana.

De momento mañana sólo quiero escalar.

martes, agosto 28, 2007

CIEN

Más de cien entradas.

Después de la primera trayectoria de este blog...la vida dió muchas vueltas y al final, me quedé sola....ahora la vida sigue su curso.

Pero aquí en mi empeño de hacer un blog distinto, con inquietudes y sentimientos fuera y dentro de la escalada.

Gracias a él he conocido a gente, mucha gente...de todas partes y diferentes. Ni buenos ni malos...sólo gente.

Más de 2.700 usuarios.

Más de 15.000 vistas.

Las principales palabras de acceso, las típicas..chinita blog pedriza, el cajón de chinita y supernenas pedriza... Gracias a todos por estar ahí...por leerme y por comentar.

A partir de ahora este blog cambia de dirección...,

Espero no ser mucha molestia y que sigáis disfrutándolo como hasta ahora.

lunes, agosto 27, 2007

Camino de Santiago ( Etapa VI )

A las 6.00 de la mañana arriba.

Las camas fueron una delici...según mi espalda fueron buenos colchones.

En silencio y sin hacer mucho ruido empezamos el trasiego de idas y venidas, hasta que ya sacamos todos los bultos de la sala.

Cerramos la puerta y terminamos de hacer las alforjas en el descansillo de la escalera.

Dejamos a nuestros amigos de Torino descansando , según ellos, las horas en la que nosotras nos despertábamos estaban hechas para el último sueño.

Sobre las 7.30 de la mañana ya nos habíamos desayunado, y listas para salir fuera...

HorrooooOOoorr!!!!...

Esta lloviendo...evidentemente estaba aún oscuro, así que enganché el frontal en el cuadro de mi "torete" y empezamos la última etapa de nuestro viaje.

Última etapa...eso sonaba raro.

A veces a melancolía otras a brochazos de alegría.

A pesar de la lluvia y del xirimiri la no fué mal del todo y acabamos acostumbrandonos.

A media mañana había despejado completamente, curioso que a pesar de la que caía los peregrinos de a pie seguían su camino sin "importarles" demasiado.

Por el camino pudimos ver a una familia, lo curioso de esto es que el chico llevaba a su bebé que no superaría los dos años de edad, colgado en la parte delantera de su cuerpo.

El niño, miraba sonriente el camino y su sonrisa al igual que su cara eran como el sol de la mañana...me impactó su cabello rubio platino , sus ojos azules y sus coloretes muy muy rojos.

Mientras avanzaban los kilómetros, decidimos retratar los hitos de nuestros "kilómetros" particulares...así qeu aquí quedó eso.

Durante la ruta matinal pude comprobar por comentarios la envidia que despertaban nuestras bicis por parte de los peregrinos de a pié.

También nuestra alegría aumentaba proporcionalmente a la vez que disminuía las distancias kilométricas.

Nos encontramos lugareños paseando por el camino, vaqueros, señoras…curas.

En uno de aquellos kilómetros, pudimos apreciar que había una abuelita caminando lentamente por el camino…era estrecho, así que pasamos con cuidado.

Cuando miré para atrás para ver su cara, tenía el temple serio y la mirada perdida en algún lugar de su pasado.

Lol.V. pasaba justo en ese momento a su lado y dijo:

-Buenos días ¡!!! Venga, ánimo que ya la queda poco para Santiago.

A esto, la cara de la abuela se iluminó y salió una gran sonrisa de su cara. Fue muy buena la ocurrencia, creo que la alegramos el día.

Antes de llegar a la zona industrial donde está ubicado TV Galicia , dejamos las bicis y nos echamos la siesta en un prado junto el camino.

Ahí empezaron a pasar todos los ciclistas que antes habíamos adelantado…

-Estáis fuertes chicas!!! Cómo le dais he???

Serían las cinco de la tarde cuando continuamos.

En el inicio de la cuesta al monte del Gozo mi alegría no pudo contenerse y no pude dejar de cantar, curiosamente una canción muy famosa de las típicas de misa.

Yo tengo un gooooozo en el almaaaa, grande!!!!...Gooooozo en el almaaaaaa, grande!!!! Gooooozo en el almaaaaaa de mi ser, alegría gloria a Dios…!!!!!

Cansadas, pudimos comprobar desde el monumente a J.P II, que Santiago quedaba a tiro de piedra.

Ese día aún le quedaban muchas horas.

El acceso a Santiago un poco lioso, por no decir que nos perdimos y nos metimos directamente al recinto del INMENSO recinto del conjunto de albergues del monte.

Nada más poner la rueda en Santiago, Información turística.

Había que despabilar si queríamos saber cómo hacer el viaje de retorno.

No habíamos previsto nada, pues no tenía claro ni cuando ni dónde acabaríamos.

Según la chica, las opciones eran:

-Enviar las bicis desmontadas por mensajería y volver en tren, bus o avión.

-Volver en tren, aunque estábamos obligadas a comprar billete de coche cama.

-Volver en autobús con las bicis, permitían 4 bicis por trayecto y viaje.

Optamos por la tercera, pero teníamos que ir a la estación de autobuses a ver qué disponibilidad había.

También nos informamos de los albergues, aquí se cobraba. Cuanto más cerca del centro, más barato pero menos plazas.

En la estación nos dijeron que había dos plazas libres para la salida de las 21.30 de ese día…y si no, pues al día siguiente a las 14.30.

Calculando tiempos y sopesando cosas, decidimos salir aquella misma noche.

Nos quedaban dos horas para ir a la catedral, conseguir la compostelana y darnos ese homenaje con ribeiro.

Llegamos a la Plaza del Obradoiro, grandioso??? Si, pero más bien…esperado.

Lo impresionante fue que por una vez en mi vida, había visto Santiago despejado y con sol.

La gente iba y venía por las calles, se mezclaban con peregrinos a pie y en bici.

Gente ofreciendo alojamiento a los peregrinos, turistas…muchos turistas.

Después de visitar la catedral, fuimos a buscar la oficina del peregrino.

Lol subió con la documentación y los carnets, pero al poco volvió a bajar.

-Estoy indignadísima!!!!...cómo es posible que después de los kilómetros que nos hemos chupado y de lo cansadas de estamos tengamos que esperar una cola de dos horas para conseguir un dichoso papel…???? No me explico cómo pueden permitir estas cosas…no me explico…me niego, me niego.

Así que con la indignación, nos fuimos a un bar típico cerca de aquella calle a calmar los ánimos y a brindar por la meta conseguida.

Allí volaron los platos…y las copas de vino ribeiro…pulpo, chirlas…mejillones, mis preferidas.

Ya descansadas y más relajadas…con el estómago lleno, ya uno piensa mejor…decidimos volver a la estación de autobuses.

Llegaba la hora de partir…Madrid, querido Madrid.

Así que por si acaso, nos asomamos por la oficina del peregrino…y curiosamente….no había nadie esperando, la cola había desaparecido.

Así que atamos las bicis y ya tranquilamente subimos a la planta superior a recibir nuestro “titulo oficial”.

En la estación, nos encontramos a otros peregrinos…sus caras, conocidas del viaje.

Nos saludamos, hablamos un rato…y preparamos los bultos.

Ya en el bus, a prepararse para dormir toda la noche…y todo el viaje.

A eso de las 6.00 de la mañana llegamos a la estación su de autobuses y las dos peregrinas se despidieron dándose un fuerte y merecido abrazo.

Me encantó este viaje…a pesar de los inconvenientes del momento y de las circunstancias particulares de cada una.

Me encantó que vinieras, que salieras un poco de lo cotidiano de las rocas y que quisieras compartir conmigo antes de que te fueras por mucho tiempo de esta ciudad a la que tanto quiero.

Las experiencias contigo en este camino tan particular harán que a parte de apreciarte como escaladora de roca , te aprecie como escaladora de puertos…y ante todo , buena compañera y amiga.

Me ha sorprendido tu capacidad de resistencia y de regeneración por cada una de las duras etapas que pasamos juntas, he de confesarte que temía que abandonaras.

Gracias por compartir conmigo estos momentos.

Un abrazo, peregrina y amiga.